
Llamas
Surge sin forma definida, un aliento que se retuerce en el vacío, delineando la posibilidad del instante. No es llama, es impulso: vértice de lo intangible que asciende sin destino.
No hay rojos, naranjas ni dorados obligados. El fuego aquí no tiene color, o mejor dicho, los ha olvidado para vestirse de otras pieles. Tonos elegidos no por fidelidad, sino por resonancia: para abrir espacio, no imponerlo.
Pigmentos que no arden, pero recuerdan el ardor; capas que no consumen, pero insinúan lo que se desvanece. El color no se posa: vibra. El trazo no define: sugiere.
La obra no muestra una llama: convoca su idea. Es fragmento de algo que no se deja contener, apenas un eco visual de lo que se agita en lo invisible. Movimiento contenido, energía que se despliega y se retrae en un mismo gesto.
Aquí, el fuego no quema —se piensa. Se siente sin tocarlo. Una metáfora suspendida entre el ojo y lo inefable, libre para adaptarse a quien la observa.
Llama "Azul Grisácea"

Lienzo 120 x 120
Acrílico
Llama "Cereza"

Lienzo 120 x 120
Acrílico

Llama "Gris"
Lienzo 120 x 120
Acrílico

Llama "Mostaza"
Lienzo 90 x 90
Acrílico

Llama "Azul "
Tablilla 50 x 50
Acrílico

Llama "Verde"
Tablilla 50 x 50
Acrílico

